El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país podría lanzar ataques por tierra contra naciones a las que acusa de permitir el envío de drogas hacia territorio estadounidense. La declaración se dio durante una intervención pública en la que señaló que su administración estaría dispuesta a utilizar todos los medios necesarios para enfrentar el narcotráfico a nivel internacional.

Trump mencionó que las operaciones no se limitarían a acciones marítimas o aéreas, sino que también podrían desarrollarse en rutas terrestres identificadas como puntos clave del tráfico de estupefacientes. La postura generó reacciones inmediatas tanto dentro como fuera del país, ante el posible impacto que tendría una estrategia de este tipo en la estabilidad regional.

Gobiernos de distintos países han expresado preocupación por las implicaciones diplomáticas y militares de estas declaraciones. Analistas advierten que una ofensiva unilateral podría tensar las relaciones bilaterales y afectar la cooperación internacional en materia de seguridad y combate al crimen organizado.

El anuncio se produce en un contexto de debate interno sobre las políticas de seguridad y control fronterizo. Mientras algunos sectores respaldan una postura más severa, otros llaman a priorizar la cooperación institucional y los mecanismos multilaterales para enfrentar el problema de las drogas desde una perspectiva integral.