
En una entrevista publicada este lunes por la revista Politico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, “tiene los días contados”, intensificando la retórica contra el gobierno de Caracas. Durante la conversación, Trump no descartó la posibilidad de un conflicto bélico, se refirió a Maduro como un “terrorista” y defendió los ataques aéreos que su administración ha realizado contra presuntas embarcaciones narcotraficantes en aguas del Caribe.
Las declaraciones representan una escalada verbal en la ya tensa relación bilateral y aumentan la presión máxima sobre el gobierno venezolano, al que Estados Unidos mantiene bajo sanciones económicas y al que designó, bajo la actual administración, como “Estado patrocinador del terrorismo”.
Amenazas y Negativa a Descartar una Guerra
Al ser interrogado por la periodista Dasha Burns sobre qué tan lejos llegaría para sacar a Maduro del poder, Trump evitó inicialmente una respuesta directa, pero luego, mirando a cámara, sentenció: “Tiene los días contados”. Esta frase repite una utilizada previamente en una entrevista con el programa 60 Minutes de la CBS en noviembre.
Cuando se le preguntó específicamente si descartaba una guerra a gran escala con Venezuela, el presidente estadounidense respondió de manera ambigua: “No quiero descartarla ni dentro ni fuera”, y añadió, “No hablo de ello”. Esta postura contrasta con su declaración de noviembre, donde sí había descartado ese escenario.

Justificación de los Ataques Aéreos y Acusaciones
Trump defendió la campaña de ataques aéreos iniciada en septiembre por su secretario de Guerra, Pete Hegseth, contra lo que denominan “buques del cártel” en el mar Caribe. Afirmó que cada operativo “salva a 25,000 personas” y que “ya nadie quiere conducir barcos a Estados Unidos cargados de drogas”. En un momento de la entrevista, agregó: “Y vamos a golpearles en tierra muy pronto, también”, una declaración que no fue profundizada por la entrevistadora.
El presidente también lanzó graves acusaciones contra Maduro, afirmando que Venezuela ha enviado a Estados Unidos a “millones de personas”, incluyendo, según dijo, presos liberados, traficantes de drogas y “asesinos”, vaciando sus cárceles en el país norteamericano.
Contradicciones sobre la Inmigración Venezolana
En un giro contradictorio, Trump elogió a la comunidad venezolano-estadounidense, a la que calificó de “gente increíble” y de “tanto éxito”. Aseguró que recibió alrededor del “94%” de su voto y vinculó este apoyo a su propiedad en Doral, Florida, una zona con alta población de origen venezolano. Sin embargo, cuando se le cuestionó si ese era el tipo de inmigrantes que desea ver en el país, su respuesta fue titubeante, tratando de equilibrar el elogio con su retórica general antiinmigrante, y desviando el tema hacia críticas contra inmigrantes somalíes y la congresista Ilhan Omar.
Contexto de la Entrevista y Tensión Bilateral
La entrevista se concedió después de que Politico nombrara a Trump “la persona más influyente que da forma a Europa”. El presidente aprovechó la plataforma para atacar también a su predecesor, Joe Biden, a quien llamó “una persona de bajo coeficiente intelectual”, y al medio entrevistador, al que acusó de ser “extremadamente antipático” y de haber recibido fondos del ex presidente Barack Obama, una afirmación que Politico negó.
Las declaraciones de Trump ocurren en un contexto de máxima presión. Además de las sanciones y la designación como Estado terrorista, su administración ha llevado a cabo una serie de ataques aéreos navales unilaterales que Venezuela y algunos analistas internacionales han cuestionado, señalando que algunas embarcaciones destruidas no eran venezolanas o estaban dedicadas a la pesca. La retórica belicista incrementa la incertidumbre sobre el futuro de las relaciones entre ambos países y la estabilidad en la región.
