
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, urgió este martes a su Gobierno a ser “despiadado” con los delincuentes y a responder con “fuerza y determinación” tras el asesinato en agosto de Irina Zarutska, una mujer ucraniana en Charlotte. Trump ha utilizado este caso para justificar su postura de mano dura contra la criminalidad.
“No podemos permitir que una criminalidad depravada y reincidente siga extendiendo la destrucción y la muerte por nuestro país. Hay que responder con fuerza y determinación. Tenemos que ser despiadados como ellos. Es lo único que entienden”, afirmó Trump en un vídeo publicado en X desde la cuenta oficial de la Casa Blanca.
El asesino de Zarutska, Decarlos Brown, había sido arrestado en 14 ocasiones desde 2011 y cumplido cinco años de prisión por un robo a mano armada. Según la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, un juez “demócrata” lo dejó en libertad sin fianza en enero, permitiendo que cometiera el crimen. Trump responsabilizó a “jueces, políticos y activistas de la izquierda radical” por promover lo que llamó “captura y liberación para matones y asesinos”, y afirmó que los demócratas están generando caos en las ciudades que gobiernan.
El mandatario señaló que de las 25 ciudades más peligrosas de Estados Unidos, 24 están gobernadas por alcaldes demócratas, aunque distintos índices de criminalidad muestran que varias ciudades con altos índices de violencia tienen alcaldes republicanos. Trump también destacó la supuesta reducción del crimen en Washington, donde desplegó a la Guardia Nacional, y se refirió a Chicago, aunque no completó sus comentarios sobre la ciudad en el vídeo.
