El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acompañado por el senador Marco Rubio, ofreció declaraciones este sábado tras abordar la intervención militar en Venezuela, señaló que “obviamente, tendremos que hablar de Cuba”. La mención, realizada hacia el final de su discurso, sugiere una posible expansión del foco de la política exterior estadounidense en la región.

Durante la comparecencia, el senador Rubio, conocido por su postura dura hacia los gobiernos de La Habana, afirmó: “A decir verdad, si yo fuera un estadista cubano hoy, estaría un poco preocupado”. Acto seguido, Trump retomó la palabra para añadir que “el pueblo cubano tiene grandes dificultades”, sin ofrecer más detalles sobre las acciones concretas que su administración contempla.

Estas declaraciones se produjeron horas después de que la administración Trump confirmara la ejecución de “un exitoso ataque a gran escala contra Venezuela y su líder”, en referencia a la operación que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro. El ataque aéreo sobre Caracas, ordenado por Trump, fue precedido por meses de tensión, durante los cuales Estados Unidos apuntó a barcos que, según afirmaba, traficaban drogas desde Venezuela.

El gobierno venezolano había anunciado justo el viernes su disposición a un acuerdo con Estados Unidos para combatir el narcotráfico. En una entrevista pregrabada emitida el jueves, Maduro había acusado a Estados Unidos de buscar un cambio de gobierno en Venezuela para acceder a sus vastas reservas de petróleo, en el marco de una campaña de presión que incluyó un importante despliegue militar en el Caribe desde agosto.