
El ataque, perpetrado por “Los Autónomos” en el anexo Río Grande, incluyó la ejecución con tiro de gracia y la quema de una de las víctimas. Organizaciones de derechos humanos denuncian la omisión de las autoridades para ejecutar órdenes de aprehensión vigentes contra los líderes del grupo criminal.
Desarrollo de los hechos
La tarde del miércoles 11 de febrero de 2026, entre las 16:00 y 17:00 horas, un grupo paramilitar identificado como “Los Autónomos” perpetró una emboscada contra comuneros choles en el anexo Río Grande, municipio de Tila, Chiapas, con un saldo de dos personas asesinadas y cuatro más heridas de gravedad, informó el Comité de Derechos Humanos Digna Ochoa .
De acuerdo con los reportes de habitantes y organizaciones civiles, las víctimas viajaban a bordo de una camioneta tipo pick-up de color rojo cuando fueron interceptadas por los agresores. Los disparos cerraron cualquier posibilidad de huida . Testigos presenciales relataron que, tras el ataque, la comunidad permaneció resguardada en sus viviendas por temor a un nuevo ingreso del grupo armado. “No sabemos si van a regresar. Necesitamos que entren las autoridades”, declaró un poblador que solicitó el anonimato por razones de seguridad .
El ataque se distinguió por su extrema brutalidad. Una de las víctimas mortales recibió un tiro de gracia y posteriormente fue rociada con gasolina y calcinada en el lugar de los hechos . Uno de los hombres asesinados fue identificado como Francisco “N”, quien formó parte de las autoridades ejidales antes de 2015 .
Los cuatro heridos —Fernando Pérez Vázquez, José Vázquez Vázquez, Javier Arnulfo Sánchez Martínez y Nicolás Martínez Martínez— fueron trasladados de urgencia a hospitales de Tila y del municipio vecino de Yajalón en vehículos particulares . Dos de ellos son personas de la tercera edad .
Identificación de los agresores
Los lugareños han señalado como líder del grupo paramilitar a José del Carmen Jiménez Pérez, alias “El Quemado”, el mismo que en junio de 2024 emprendió una ofensiva contra ejidatarios de Tila que provocó el desplazamiento de entre cuatro y seis mil personas, el mayor en los últimos 30 años en Chiapas, y la muerte de al menos tres personas . Otro de los líderes identificados es Nicolás Bravo, alias “El Postes” .
De acuerdo con un pronunciamiento público emitido por ejidatarios, pobladores y avecindados del ejido Tila el pasado 16 de enero de 2026, “El Quemado” ha sido visto desplazándose por el anexo Río Grande acompañado de sujetos armados y vestidos con indumentaria militar . Los denunciantes advirtieron en ese entonces sobre amenazas de incursión armada en Cantioc con el objetivo de agredir a ejidatarios y pobladores que no comparten las acciones del grupo .
Antecedentes del conflicto
En Tila, el grupo paramilitar “Los Autónomos” intenta despojar de 130 hectáreas de tierras a los hijos de los fundadores del pueblo, lo que ha provocado constantes problemas en el municipio desde hace más de 30 años . La violencia generada por este grupo ha provocado desplazamientos masivos de la población indígena chol.
El 5 de febrero de 2026, Juan Núñez Cancino, delegado de Protección Civil región Chol, informó que más de 4 mil indígenas choles fueron desplazados en ese momento. “Fueron camiones, camiones y más camiones de personas que llegaron”, describió, detallando que tan solo en la unidad deportiva de Petlalcingo alcanzaron a dar albergue a más de 3 mil indígenas desplazados .
Hasta el 9 de febrero de 2026, el Comité Digna Ochoa reportaba más de 12 mil personas refugiadas en Petalcingo y Yajalón . Luis Alonso Abarca González, coordinador del Comité Digna Ochoa en San Cristóbal de las Casas, señaló que “los grupos armados siguen recorriendo la zona, a pesar de que hay presencia de las fuerzas armadas federales del Ejército, la Guardia Nacional y Seguridad Pública estatal” .
Advertencias previas y omisión de autoridades
El Comité de Derechos Humanos Digna Ochoa había anticipado la posibilidad de un nuevo episodio de violencia. En un comunicado emitido tras la emboscada, la organización declaró: “Lo advertimos nuevamente, que existe el riesgo de otra masacre en Tila, por la omisión del gobierno federal y estatal, quienes han protegido y permitido operar al grupo criminal Los Autónomos, a pesar de haber presencia de las Fuerzas de Reacción Inmediata Pakal, Guardia Nacional y Ejército en Tila y por ser omisos en ejecutar las órdenes de aprehensión vigentes” .
El llamado de atención de las organizaciones civiles no era nuevo. El 16 de enero de 2026, los ejidatarios de Tila habían lanzado un llamado público urgente al gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, para que interviniera de manera inmediata ante la grave situación de violencia e inseguridad. En aquel pronunciamiento, los habitantes alertaban sobre amenazas de muerte y señalaban que, pese a solicitudes públicas y por escrito dirigidas al gobernador y al presidente municipal, no existía presencia de fuerzas de seguridad en los anexos del ejido .
Los denunciantes cuestionaban entonces: “¿Quién nos puede garantizar la protección de nuestras vidas y la seguridad de los anexos del ejido Tila?” y preguntaban por qué no se había actuado conforme a la ley contra este grupo, pese a la existencia —aseguraban— de órdenes de aprehensión .
Situación de los desplazados y condiciones de retorno
El coordinador del Comité Digna Ochoa advirtió que no existen condiciones para un retorno seguro de los desplazados. “Para que se dé un retorno seguro primero deberán sentarse a dialogar para ver la posibilidad de que los miles de desplazados retornen a sus casas, mientras tanto, no hay garantía de retorno”, expuso Luis Alonso Abarca González .
La organización reportó incluso la ejecución de una persona que había sido reportada como desaparecida y que formaba parte de las personas desplazadas . Muchas de las personas exiliadas no han sido contabilizadas porque se refugiaron en casas solidarias en Tumbalá, Yajalón, Sabanilla, Ocosingo y Comitán, mientras otros se fueron a Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas y Cancún, Quintana Roo. “Tila está abandonado prácticamente”, lamentó el funcionario de Protección Civil .
Posición encontrada de “Los Autónomos”
En un giro que refleja la complejidad del conflicto, integrantes del grupo denominado “autónomos pertenecientes al Congreso Nacional Indígena” pidieron recientemente la expulsión del Ejército y la Guardia Nacional del municipio de Tila. Según informó Luis Abarca, defensor de derechos humanos del Comité Digna Ochoa, este grupo llegó a ese consenso ante la falta de las fuerzas armadas y de las autoridades gubernamentales para desarticular a grupos del crimen organizado .
Sin embargo, los pobladores que fueron desplazados y que han retornado de manera paulatina refieren que, si se retiran los elementos de las fuerzas armadas, se teme una escalada de violencia en los próximos días .
Detenciones recientes en la zona
El 26 de enero de 2026, la Policía Estatal, el Ejército y la Guardia Nacional detuvieron a tres indígenas choles acusados de haber participado en el homicidio del secretario del comisariado ejidal de Tila, Julio César Pérez Pérez, ocurrido el 12 de enero a la altura de la comunidad Nicolás Bravo. Los detenidos fueron identificados como José “N”, Cristian “N” y Francisco “N” .
Asimismo, Héctor “N” y Eugenio “N” fueron detenidos por el homicidio calificado en contra del excomisariado ejidal de Tila, José Pérez Martínez, hechos ocurridos el 10 de septiembre de 2025 en el camino de vereda entre Chulum Chico y Río Grande .
A pesar de estas detenciones, el Comité Digna Ochoa señaló que “con lo ocurrido este miércoles, los homicidas siguen operando impunemente en el municipio de Tila” .
Respuesta institucional
La Secretaría de Gobernación emitió un comunicado el mismo día de la emboscada en el que afirmó que “la presencia institucional permanente en territorio, privilegiando la interlocución directa con los distintos actores sociales”, ha permitido que las partes en conflicto dialoguen .
La dependencia aseguró que se han realizado encuentros entre las partes y que han sostenido “reuniones de trabajo con instancias de procuración de justicia y fuerzas de seguridad, con el objetivo de fortalecer la presencia del Estado y generar condiciones de estabilidad” .
Sin embargo, organizaciones defensoras de derechos humanos consideran estas declaraciones insuficientes frente a la gravedad de los hechos. El Comité Digna Ochoa informó que “de manera inmediata, se realizó la notificación correspondiente a las autoridades del gobierno del estado de Chiapas, quienes han informado que ya se encuentran al tanto de los hechos y que ya se encuentran realizando las acciones conducentes” .
La organización expresó su confianza en que “las autoridades responsables llevarán a cabo las diligencias necesarias para el esclarecimiento de los hechos, la atención médica de las personas lesionadas y la determinación de responsabilidades conforme a derecho en estricto apego a los derechos humanos” .
Contexto regional
La violencia en Tila se enmarca en una crisis de seguridad más amplia en Chiapas. El municipio de Tila se ha convertido en un foco de atención por la recurrencia de asesinatos, secuestros y desplazamientos forzados . La situación refleja una problemática estructural donde confluyen conflictos agrarios de larga data, la presencia de grupos armados y la debilidad institucional para garantizar el estado de derecho.
El clima de miedo ha impedido que los pobladores regresen a sus cafetales y milpas, su único sustento, ante el temor de ser asesinados o desaparecidos . En su pronunciamiento de enero, la comunidad advirtió que de no intervenir para garantizar su vida e integridad, el Estado sería responsable de que ocurriera una nueva tragedia como la registrada en junio de 2024 .
Esa tragedia, lamentablemente, se materializó el 11 de febrero de 2026 con la emboscada en Río Grande.
