La UNESCO emitió este 3 de marzo de 2026 una alerta urgente ante la acelerada destrucción de sitios históricos en Oriente Próximo, como consecuencia de la reciente ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en la región. El organismo internacional puso especial atención en los daños registrados en el Palacio de Golestán, ubicado en Teherán, declarado Patrimonio de la Humanidad, el cual habría resultado afectado por la onda expansiva de bombardeos en zonas cercanas.

De acuerdo con información difundida por autoridades iraníes, el histórico complejo presenta roturas de vidrieras, espejos y puertas, así como daños en mosaicos, molduras y techumbres ornamentales, elementos característicos de su alto valor artístico. La UNESCO confirmó que este no es un caso aislado: desde el inicio de las hostilidades se han verificado afectaciones en al menos 157 sitios culturales, incluidos monumentos, edificios de interés histórico y yacimientos arqueológicos en Gaza y Líbano.

El organismo con sede en París recordó que los bienes culturales están protegidos por el Derecho Internacional Humanitario, en particular por la Convención de La Haya de 1954, que obliga a las partes en conflicto a evitar ataques contra patrimonio histórico y artístico. Asimismo, la UNESCO, en conjunto con UNICEF, condenó el ataque a una escuela de niñas en Irán que dejó más de un centenar de víctimas, exhortando a las partes involucradas a actuar con “máxima moderación” para impedir pérdidas humanas y culturales irreversibles.