
Uzbekistán confirmó este martes que la construcción de su primera central nuclear se llevará a cabo con la participación de la corporación estatal rusa Rosatom y contará con un amplio apoyo y colaboración internacional. El anuncio fue realizado por el director de la Agencia de Energía Atómica de Uzbekistán (Uzatom), Azim Ajmedjadzáev, durante audiencias públicas celebradas en la localidad de Bogdon, en la provincia de Yizaj.
Ajmedjadzáev subrayó que el proyecto se desarrollará bajo los estrictos estándares y la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con el cual se ha establecido una estrecha cooperación. “Los requisitos de esta organización se consideran los más estrictos y elevados a nivel mundial. Su ejecución será supervisada de conformidad con dichas normas”, afirmó el jefe de Uzatom.
Además de la participación rusa, el proyecto contempla la colaboración con empresas líderes de China, Italia, Francia, Japón y Hungría. Esta cooperación internacional tiene como objetivo abordar aspectos críticos como la gestión del combustible nuclear gastado y los desechos radiactivos, así como incorporar tecnologías modernas, soluciones de seguridad adicionales y experiencia global.
El director de la agencia recordó que el presidente uzbeko, Shavkat Mirziyóyev, durante su visita a la provincia de Yizaj el pasado 2 de diciembre, enfatizó que los intereses de la población, la salud pública y la protección del medio ambiente deben ser una prioridad absoluta en la ejecución del proyecto.
Este plan se concreta tras la firma, en mayo de 2024, del primer contrato de exportación en la historia de la energía nuclear uzbeka para la construcción de una central de pequeña escala. El proyecto consiste en la edificación de una planta en la provincia de Yizaj, basada en un diseño ruso con una capacidad total de 330 megavatios (MW), que incluirá seis reactores RITM-200N de 55 MW cada uno.
La corporación Rosatom actuará como el contratista general de la obra, en la que también participarán empresas locales. El emplazamiento ya fue estudiado y su seguridad confirmada por las partes. Tras la firma de un protocolo entre Uzatom y la rusa Atomstroyexport en septiembre de 2024 para iniciar los trabajos en el sitio, se prevé que Uzatom obtenga el permiso de construcción formal a comienzos de 2026.
