Venezuela denunció ante la OPEP que Estados Unidos intenta “apoderarse militarmente” de sus reservas de crudo, señalando que existe una estrategia de presión y presencia operativa que, a su juicio, amenaza la estabilidad energética global. La delegación venezolana afirmó que estas acciones buscan intervenir en las mayores reservas petroleras del mundo y llamó a la organización a mantenerse atenta ante cualquier intento de injerencia.

La acusación generó tensiones dentro del organismo, donde algunos países solicitaron prudencia ante la gravedad del señalamiento, mientras otros coincidieron en que cualquier amenaza a la soberanía energética debe ser atendida con seriedad. Representantes de la OPEP destacaron la necesidad de analizar el contexto geopolítico antes de emitir una postura colectiva.

Venezuela insistió en que la organización debe proteger la autonomía de sus miembros y fortalecer los mecanismos de cooperación para enfrentar posibles presiones externas que puedan alterar el equilibrio del mercado internacional del petróleo. Según el país sudamericano, una respuesta coordinada es esencial para evitar impactos en la producción y en los precios globales.