Estados Unidos suspendió nuevamente el retorno de migrantes venezolanos deportados, decisión que impactó directamente el vuelo número 99 previsto dentro del plan bilateral de repatriación. La medida fue tomada de manera unilateral y sin una explicación oficial, lo que generó inconformidad en Caracas debido a las afectaciones para los connacionales que esperaban regresar al país.

El Gobierno venezolano calificó la suspensión como un incumplimiento injustificado, recordando que el acuerdo establece retornos ordenados, seguros y dignos para las personas involucradas. Señaló que decisiones imprevistas obstaculizan el proceso y generan incertidumbre entre las familias que esperan la repatriación.

Autoridades de Venezuela solicitaron a Washington respetar los compromisos previamente establecidos y brindar claridad sobre las causas de la interrupción. Destacaron que la cooperación bilateral debe mantenerse sin contratiempos, especialmente en temas de movilidad humana.

El caso ha generado nuevas tensiones diplomáticas, mientras organizaciones de apoyo a migrantes piden que se priorice la protección y la integridad de quienes se encuentran en procesos de retorno.